mayo 28, 2022

Chile y la impactante encrucijada del litio

Contra viento y marea, el gobierno de Sebastián Piñera concretó la polémica subasta de litio. No obstante, ad portas de iniciar la administración presidencial de Gabriel Boric, queda la interrogante de si los siguientes procesos seguirán su curso o tendrán modificaciones. El impacto en los inversionistas y la posición del país andino como uno de los principales proveedores globales están aún por resolverse en los próximos meses.

en octubre pasado del gobierno chileno sobre la subasta para adjudicar 400.000 toneladas de litio metálico puso nuevamente al país sudamericano en el radar de la industria global de este preciado mineral. Y es que tras la ola de millonarias inversiones y proyectos a ejecutarse en todo el mundo, especialmente en Argentina -país que ya suma más de 10 proyectos de litio con inversiones que superan los US$ 4.500 millones-, Chile se ponía nuevamente en carrera con una licitación por cinco cuotas de 80.000 toneladas de litio por un periodo de 20 años.

De esta forma, el actual segundo mayor productor de litio en el mundo buscaba asegurar su posición como uno de los principales proveedores del llamado oro blanco, ante la creciente demanda impulsada por la electromovilidad y la industria tecnológica. No obstante, para opositores del gobierno de Sebastián Piñera y el círculo cercano del presidente electo, Gabriel Boric, se trata de un proceso sorpresivo y ha sido sujeto de controversia durante los primeros días de 2022.

Incluso, ya antes de ser elegido presidente, Boric ya anticipaba la polémica el 1 de diciembre de 2021 en su cuenta de Twitter: “El litio es el mineral del futuro, usado en millones de aparatos electrónicos. Chile no puede cometer nuevamente el histórico error de privatizar los recursos y para esto crearemos la Empresa Nacional del Litio, generando empleos en los yacimientos y un sello chileno al producto”.

Los críticos apuntan que esta subasta es apresurada y se da a solo dos meses del término del mandato presidencial de Sebastián Piñera. Incluso, un día antes de fin de año el equipo de Gabriel Boric pidió al actual gobierno posponer la adjudicación de la licitación en curso.  

“En el peor de los casos, quiero pensar que el gobierno busca promover la explotación del litio como uno de sus últimos hitos políticos, previo a dejar La Moneda; pero amarrar contratos de explotación a 30 años pasa a llevar el trabajo que debe realizar la Convención y será claramente un contrasentido con las decisiones que, soberanamente, esta debe tomar sobre el futuro de nuestros recursos naturales”, escribió el senador chileno Francisco Huenchumilla, del Partido Demócrata Cristiano, en el portal de noticias El Mostrador.

Este rechazo también se materializó en la presentación de un recurso de protección para frenar la licitación de contratos de operación de litio que impulsa el gobierno por parte de legisladores del partido opositor de centroizquierda PPD ante la Corte de Apelaciones de Santiago, el cual fue rechazado.

Ante estos pronunciamientos y acciones en contra de la subasta, el mandatario chileno la justificó con estos argumentos: “Tenemos dos opciones: o dejamos el litio bajo la tierra o utilizamos el litio en beneficio de todos los chilenos”, dijo el presidente Piñera ante la prensa el viernes último. “Después de ver que se había estancado la producción de litio en Chile y que países como Argentina y Bolivia estaban amenazando con superar a Chile, decidimos poner en marcha un plan estratégico de aprovechamiento del litio”.

FUENTE: AMÉRICA ECONOMÍA